Más que una simple impresora fotográfica portátil, una impresora de mano cabe en un bolsillo por definición. No hay un criterio claro para determinar si una impresora fotográfica es simplemente portátil o más que eso, de bolsillo. Pero en nuestra opinión, una impresora de bolsillo digna de ese nombre no debería ser más grande que un smartphone y no mucho más grueso que un paquete de cigarrillos para que quepa fácilmente en el bolsillo de un vaquero. Para que se hagan una idea de las dimensiones, un iPhone X mide, por ejemplo, 144 x 71mm mientras que un paquete de cigarrillos estándar tiene 22mm de grosor.